María y María Magdalena acuden al sepulcro. El Ángel -con sus vestiduras blancas- mueve la piedra del mismo. Y les dice: "No está aquí. No temáis ha resucitado". Avisad a los discípulos para que se pongan en camino a Galiea y anunciar el Reino de Dios.
Reflexión:
Después del padecimiento de Jesús en la Cruz y su muerte. Son precisamente las mujeres a quienes se les revela la buena noticia, a través de un Ángel. "Ha resucitado".
Muchas veces, nos encontramos con situaciones en la vida, con grandes piedras o dificultades que nos impiden resucitar a la vida del "Si".Estamos centrados en el "No". En la oscuridad o pecado. Simplemente para avanzar hay que tener una apertura al "Si". Dar el Si a Jesús. Lo que conlleva dejar de mirar nuestro dolor y mirar hacia arriba, hacia Dios. Acercarnos al Amor, A Dios. Y ponernos en camino para proclamar su Reino, para evangelizar. Casi nadie está dispuesto a ello.
De este modo salvaremos vidas. No vidas humanas, sino Almas.
Esta es nuestra verdadera vocación.
Fin.